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Rarezas Naturales:

¡Hay quienes se aman tanto a sí mísmos...! 
¿Tanto amor puede llegar a albergar un ser? 


¡Los hay que además pueden tener un harén y amar a un buen puñado de damas!
¡Incluso pueden guardarse un poco para las que pudiésen llegar!
¡Bárbaro!




La pena es que las hay que aman tanto a uno sólo que sienten que amarse a sí mísmas sería un desperdicio.

La alfombra.


He tirado mi alfombra.
Una alfombra barata que compré en un mercadillo un día caluroso.
Era marrón, una burda imitación de listones de bambú.
Tenía la tela que la enmarcaba despegada por todos los sitios.
Pero a mí me gustaba.
Tapaba el suelo, que siempre es frío. Daba un aire a cabaña de las montañas a mi salón.
Lo hacía más cálido.

Pero la he tirado.
La he enrollado y la he bajado escaleras abajo.
La he dejado apoyada contra el contenedor porque no me sentía capaz de meterla dentro, como si fuera un cadáver del que hay que deshacerse y salir corriendo.
Además, creo en el intercambio altruista de mobiliario desechado. Que no reciclaje. Que en eso no creo.
He pensado que una alfombra así aún podía tener un uso en otra parte, calentando el suelo de otra fría casa.
Al volver a entrar en el salón, he notado que ya empezaba a refrescar.
Se notaba tanto su ausencia.
Me ha dado una punzada el corazón, un poco de temor, un poco de arrepentimiento, la soledad.
Así que por no llorar me he sentado a escribir sobre ella y he visto que sólo eran tres líneas. Tres años con ella no han sido toda una vida. Vamos, que tres años, tres líneas.
Y al escribir esta última frase he desviado la vista de la pantalla y he mirado por la ventana, ¡que sorpresa!, con un suspiro de alivio he podido ver que una mujer rubia, con un vestido de verano, unas grandes gafas de sol, sandalias y un cigarrillo en la boca, miraba y remiraba mi abandonada alfombra, para al final, con un movimiento garboso y desenfadado cogerla entre sus brazos llevándosela a rastras con el cigarrillo en la boca cual obrero en plena faena.
Y así me he quedado, sin ella, vacía, fría, pero decidida, esperanzada, paladeando un futuro dónde aún quedan muchas alfombras que pisar, y sonriendo al pensar en esa mujer rubia, en lo contenta que estará, agradeciendo a los dioses basuriles su suerte, mientras coloca la alfombra en su salón.
Y he soltado una carcajada al imaginármela tropezando con sus bordes despegados una y otra vez, soltando improperios, para finalmente, bajarla a la calle, apoyarla en algún sitio y echarla de menos.
Pero un ratito sólo, unas tres líneas más o menos.

I love my bike




Llueve.

Hace frío.

Este mundo no tiene bondad, consideración ni saber estar. No tenemos para con nosotros, ni el prójimo, la más básica atención, la simple deferencia, cortesía, apreciación, contemplación, estima, miramiento, respeto o cuidado, pues cuando

lloviera debiera por ley ser obligado, permanecer calentito y a resguardo de abrazos dulces en el hogar propio.

Todo lo demás es aberrante:
Trabajo, Chubasqueros, hombros encogidos, charcos, paraguas, calcetines mojados, botas de agua, cristales empañados, velocidad, aceras resbaladizas, pelo enmarañado, empujones, estornudos y limpiaparabrisas.


Un poco de sensibilidad.
Nada más.







Joder,
la humanidad no es una virtud.

Vómito de amor




Empachado de amor,
acabó vomitando palabras
sobre el corazón del otro.













El silencio se me lleva en volandas.

***

Editorial ladrona





Una pequeña historia de ficción:

Voy y le digo a un electricista que me arregle la instalación de la luz de mi casa, y cuando ha terminado le digo:
-yo que se, no ando bien de dinero y de todas formas no me hacía mucha falta el arreglo...además, si yo tenía un primo que hizo en FP algo de electrónica...
Le doy una palmadita y hala, el electricista se va con la cabeza gacha, triste y desolado, a contarle a su mujer que nada, que hoy tampoco entrará dinero en casa porque nadie le toma enserio.

Ahora la historia real:

...esta ilustración debería haber sido la portada de un libro de Brian Lumley titulado Fruiting bodies, de la editorial JAGUAR...

www.edicionesjaguar.com

para eso la hice, para eso servía.

pero claro, siempre se me olvida que hay gente que no tiene principios ni valores. siempre se me olvida eso...
y cuando me vuelvo a encontrar a gente hueca por dentro, del color de la podredumbre, siempre, siempre, me vuelvo a sorprender.
Es una sensación tan... extraña... que prefieres olvidarla, y con ella la gente que te hizo sentirla...
pero vuelves, durante tu vida, una y otra vez, a encontrártela, esa gente esta en todas partes, y siempre sonríen mas que tú, viven mejor que tú... duermen mejor que tú

Ellos son las lanzas del costado, los disparos en la sien, los golpes de derecha en la mandíbula, las flechas en las costillas y las cuchilladas en la espalda a todo creativo, ilustrador o artista que lucha todos los días porque se reconozca que el suyo, es un trabajo como cualquier otro.



que soledad.
el infierno en la tierra.


Todos mis buenos augurios para esa pequeña, para siempre, editorial.
LauraKing

Polillas


Llevo dos noches durmiendo mal.
Se nota. A lo largo del día, eso se nota.
Estoy muerta.
De cansada y de miedo.
Sí.
Es que tengo polillas.
Me mudé hace un mes a un piso señorial antiguo y ahora, cuando creía que ya estaba tranquila en mi cuarto, sin esa sensación de casa desconocida, ahora, me revolotean unas inmensas polillas por la habitación. Y no lo entiendo. Porqué son adultas, inmensas, gigantes, del silencio de los corderos me rio yo…que prefiero tener a hannibal de marido…
¿pero es que no han tenido infancia ni adolescencia?
¿Es que cuando pasan de gusanito a ser un gusano con alas no son pequeñas?
En mi cuarto revolotean helicópteros del SWAT… las oigo chocándose a ciegas contra todo. Y pesan. Eso se nota por el ruido que hacen. A crujido.
No entiendo donde han pasado toda su pubertad… porque hasta antes de ayer no había ninguna y en dos días han sido derribadas con lanzamisiles más de 9.
Tengo fobia. Sí.
A los insectos.
Y cada día es más aguda.
Un día dejé que se quemara mi comida. Me quedé ahí, estatua de sal, mirando a un bichito verde enano que se posó cerca de mi sartén con tomate y atún para los macarrones. Y mi estúpido cerebro bicéfalo ;) en continua conversación consigo y sí mismo sólo me ayudó teniendo algo parecido a esta conversación.
La parte histérica de mi cerebro en tono punzante y nervioso decía:
¡¿Quieres hacer el putísimo favor de ir a matar ese nanobicho!?...inútil…subnormal…que pesas mil quilos mas que él…gorda retrasada…sale humo de la sartén…¿no lo ves?…¿te crees lista? Pues eres una mierda! Lo sabes? Una mierda! Un ser humano con el cerebro dañado! Quieres mover tu gordo culo hacia ahí y aplastar esa infinidad de ser?...Tarada!
Y la otra parte cerebral con una voz un poco más apagada, más de mafioso italiano con luz de flexo y cigarro cubano:
Ey ey ey..nenaaaa….ni se te ocurra hacer eso…shhh…ni te nuevas, no te acerques a eso verde, ¿sabes que tiene?...tiene pelos que tu ojo no ve, y muchas bocas y más ojos, y más patitas de las que le ves ahí, y está hueca por dentro y te ve en calidoscopio… da asco, te da tanto asco que he detenido tus piernas para el resto de tu vida…hahaha…ahora eres un vegetal por la gracia del cerebelo…¿q t parece?...
La histérica seguía chillando:
¡Vamos gorda muevete! ¡O por lo menos busca el flit…Dioooos! ¡Que situación más surreal!
Y el mafioso seguía con su voz arrastrada:
Nooooo…shhhhh….tranquila… no lo hagas….no t muevas… si t mueves el bicho lo notará y volará y se te posará en el pelo…siiiii… siempre van al pelo, lo sabes por experiencia…y sabes que hará?..ssshhhh, siii, lo sabes… se enganchará en un mechón de tu cabeza que pesará más que el resto y te morirás de asco, y aullarás de terror y correrás por toda la casa arañándote la cara hasta caerte por el balcón, siendo esa la muerte más estúpida jamás contada…y abajo yacerás, en la calle,y mientras todos te miran con lástima alguien espetará con una carcajada: eh! Que tiene en el pelo? Es un microbichito!…jajaja
siiii, sabes que es eso lo que ocurrirá…¿verdad?...así que…ya sabes nena…si te mueves mueres. Él bicho gana.
Aunque siempre puedes esperar a que muera de viejo, total solo duran días…mantén la calma. Yo aguanto tus piernas. ¿Somos amigos no?

La sartén se quemó…y alguien entró en casa para apagarla mirándome con cara de…¿qué cojones te pasa? Sino hubiera sido así ahora estaría en una esquela del periódico que por guasa repetirían gratuitamente el resto del mes…
LauraKing.
Descanse en paz.
“El bicho pudo contigo pero nosotros no te olvidamos con el flit en la mano”.

Es duro. Es tremendamente enfermizo. Lo sé.
Cuando era pequeña, vi entre dos toallas una tarántula negra como mi mano de niña pequeña. Me desmayé.
No entiendo la mitad de cosas que me pasan. Me encanta el cine de terror y sobre todo el gore. Ni siquiera parpadeo cuando le cortan a alguien el brazo. No me supone ningún tipo de repulsión ver algo así. Pero el caso es que con la fauna pequeña e insectíl no puedo. Ni siquiera odio las ratas, las serpientes o los ratones que es como más clásico en una mujer. Ese momento subida en la silla de la cocina y el ratón preguntándose que hace esa mujer loca lo hemos visto todos. ¿Pero esto?
Un día también lloré porque a mi profesora vieja pero con chándal de deporte del instituto se le posó en el moño un saltamontes que creí durante toda la clase que era su pinza de un verde moderno. Hasta que me acerqué. No lo olvidaré nunca.
Y tuve un noviete que sabia de mi fobia y le hacia gracia y un día me echó algo muerto sobre mi, también microscópico si, pero con alas, y patas, y jamás volví a hablarle.
No puedes burlarte de algo así.
Es serio joder.
Después del trauma post-tarántula me fui yo solita a la biblioteca pública y pregunté al bibliotecario, se lo expliqué como pude…y me mostró lo que buscaba. Con 11 o 12 años descubrí que había una enfermedad que se llamaba fobia y que lo único que se puede hacer es intentar choques.
Aún se que es mi única alternativa para superar esto, pero lo máximo que he hecho es subirme a los coches rosa con purpurina en la feria y desnucarme un poco. Jaja me rio yo sola. Estoy de un guasón…

Pero es que de pequeña me daban menos miedo. Ahora es que no puedo evitar escribir esto sin rascarme y sin dejar de pensar que cada manchita en la pared es una polilla.
A veces creo que echo de menos a alguien a mi lado solo para sentirme segura de que gritaré, él vendrá, no me mirará como si fuese una esquizofrénica ni nada porque me amará y me respetará, y entonces se quitará la zapatilla lentamente y sin parpadear como yo viendo gore , aplastará todos mis temores con un crujido seco y asqueroso.

Viva el flit!
LauraKing
(juro que me curaré!)

Carta a Goya


{Mi querido señor Don Francisco de Goya}:

Ha llegado sin casualidad a mis manos y a mis ojos un grabado suyo títulado “El sueño de la razón produce monstruos”. Tengo que mostrarle mis más sinceras admiraciones pues me parece un dibujo perfecto, sagaz, intuitivo y refinado. Me quedé un buen rato observándolo. Dudando a ratos sobre su finalidad.
Me ha hecho pensar sobre la razón.
Frase la que acabo de escribirle bastante absurda, pues inherentemente es enormemente obvia tal acción de la una sobre la otra. Pero en fin, me disculpará mi poca elocuencia e ingenio a la hora de escribir pero no soy lo que se dice, concisa.
Bien, tendría algo que decirle respecto a la conciencia y al ensueño de ésta como creador de horrores y desasosiegos.
Se que no soy nadie para contradecirle a usted, mi buen señor, pero déjeme al menos plantearle un cambio en el principal propósito… ¿que le parecería este nuevo“El uso de la razón produce monstruos más nos vale estar dormidos”? o éste otro ¿“Mucho piensa el que poco duerme”?. Tengo que volverle a rogarle que no se ría usted de una servidora que no hace más que demostrarle que cuánto más se piensa más se horroriza uno de sí mismo. Puedo jurarle que en este momento es lo que me está ocurriendo.
Supongo que usted se referiría a cuestiones políticas, o más bien, de ideales. Le repito que soy mujer de necesidad explícita y sino están en acierto mis tristes divagaciones en lo que con ello se refería, le seguiré contradiciendo aunque eso me cueste mi infame título en las bellas artes.
Cuan complicada resulta la razón que creemos tener gobierno sobre ella y no crea más que lo contrario a lo que se pretende.
En este momento me apetece un cigarrillo y mi razón me dice que no lo haga, y mi razón a su vez me extiende el brazo hacia el fuego que prenderá la llama y el otro desliza el pitillo entre mis labios. El cigarrillo se prende. El humo se dispersa.
¿Que monstruo es la razón en sí? De dos cabezas pues.
Le adviertes que no haga y hace. O que haga y no hace.
El arrepentimiento es otro de esos monstruosos seres que crea, que no deja dormir. Que revolotea cuál murciélago sobre tu cabeza, atiborrada de preguntas sobre cualquier cosa. El bien, el mal, el amor, la muerte, la vida.
Todas esas preguntas monstruosas también se las hace uno despierto, mi buen señor.
A veces lo que ocurre en la mente despierta es gigantescamente terrorífico, pues a menudo nos encontramos en situaciones vergonzantes que la razón a creado, y que la misma razón impidió controlar.
Hay veces que uno piensa, hace, y después se pregunta que ha sucedido con el control sobre uno. Cómo si de un embriagamiento pasajero se tratara. Es una sensación abominable estar despierto y no controlar la razón de tus actos. Es mucho más preocupante que soñar con cualquier ser extraño mordiendo tu yugular.
Mire si lo creeré firmemente que voy a dejar de molestarle a usted con mis razones y desazones y voy a irme a soñar, con lo que yo quiera, o con lo que mi otra razón quiera…y si hay monstruos que los haya, estaré tranquila mientras dure el sueño, porque mañana al abrir los ojos mis monstruos seguirán dentro de mi cabeza despierta, y al mirar el mundo no veré más que monstruos y al ilusionarme con cualquier cosa, ésta se convertirá en monstruo…y todos estos, mi muy señor mío, estos, los reales, sí pueden lastimar.

Mi más sincera admiración.



Siempre suya,
LauraKing***



Sonando: Scary monsters-David Bowie
http://www.youtube.com/watch?v=5Is0_mNdWHk

Pescando



A veces simplemente dejas la caña y esperas a que piquen. La dejas ahí, apoyada contra el amarre, y te vas a trabajar. Haces las compras, vas a la peluquería, quedas con las amigas para tomar un café… lo normal. Pero al volver a casa, sobre todo al meterte en la cama, agotada, cierras los ojos y recuerdas que la caña está allí, sola. Y te dices, así no van a picar. Si ni siquiera has comprado cebos. Te das la vuelta y te prometes comprar incluso anzuelos nuevos si hace falta, porque estás sola, y no tienes nada que decirle a nadie, así que lo normal en tal situación tediosa es pensar en engaños y señuelos. Resulta muy común en la mente humana, que le vamos a hacer… es que la dejas un momento en reposo y empieza a divagar y a inventar triquiñuelas…

Pero hay otras que, mira tú por dónde, se te olvida que estás sola. Y la palabra SOLA no te suena del todo mal. Y también llega a olvidársete el insulto con el que bautizabas al tipo que se inventó que estarlo es incómodo, contrario y/o enfermizo. Porque ni siquiera le odias. Simplemente no crees en él. En nada. Sólo en ti.
Y duermes muy ancha, y sin olor a pescado. No piensas en tu caña de pescar. Es más, no te acuerdas ya de pescar siquiera.
La cañita barata que te agenciaste está allí, dónde quiera que sea, meses y meses… y tú sin acordarte.
Hay gente que cuenta que han llegado a robársela, o incluso que la ha perdido.
Y ahí te ves, tú sin caña y alguien por ahí con dos.
Menuda suerte para ese y que gasto en cebos.

Pero eso dura poco. Todos llevamos un grumete dentro y es difícil que se eche una buena siesta sino es tras pescar algo gordo del que acaba agotado y exhausto. Y aunque esto pase, tarde o temprano, el energúmeno se despierta, se pone el impermeable amarillo, y entonces no te apetece más que tener hijos para darles varitas de merluza.

Pero también hay momentos en la vida de toda persona en el que te entra la ambición del pescador.
No se que es peor.
Llenas tu casa de cebos de todo tipo, mangón, miñoca, tita, coreana…
En la semana fantástica te compras todo los complementos que te faltan, plumas, anzuelos de aleaciones ultraligeras, comida incluso para los cebos… y vas vestido del Coronel Tapioca todo el día…
“Pescar” se convierte en tu nuevo hobby. Que digo, en tu vida. Todo lo demás es lo que haces mientras no puedes “Pescar”. Así ves la vida cuando el pescador se despierta.
Todo el día con la caña detrás, incluso si vas a sitios sin agua, tú con la caña en ristre. Y aún así, sin estanque, puerto, ni pecera, llegas, te colocas la gorra, el chaleco y ahí, dónde sea, en Mercadona mismo, te sientas y esperas a que piquen. Lo normal es que no pique ninguno, sino salta alguno vivo de la pescadería claro, pero eso no es lo normal… y es entonces cuando te vuelves muy malhumorado a casa. Te cagas en Chanquete, en las cebas, en la ofuscación que tiene uno antes de salir de casa, convencido de volver con el cubo lleno de “víctimas”. Y al final te empeñas en sentirte un desastre.
Y ahí no acaba la cosa… es entonces cuando no haces más que ver peces todo el día. De agua salada, de dulce. Allá dónde mires. Te cruzas en el metro a gente con su caña en una mano y un gran pez en la otra. Y vas por la calle, y más cañas buenas y peces lindos en la mano, y pulpos en arpones (esos pescadores buzos son los más atrevidos), y almejas y clóchinas, en cubos de agua.
Sientes que todo el mundo pesca, menos tú. Y cuanto más empeño pones, es cuando menos suena el cascabel de la caña.
Es la ley del pescador.
El consejo es que tienes que pensar en otra cosa, o por lo menos disimular, porque ellos lo notan… no creáis que nadan y ya está, eso de la memoria de tres segundos se lo inventó Pixar para que el pez azul tuviera gracia. Ellos saben cosas.
Están ahí, sabiendo tus ganas de comértelos. De pescarlos, de hacerles una buena foto con la Polaroid y llevártelos a casa para después presumir y maliciar con sus conocidos y amigos…
Lo mejor es dejar la caña lejos, no abandonada ¿eh?, y cambiando el cebo todos los días, sin grandes gastos. Una cosa normal. Y lo más importante de todo es olvidarse de estar pendiente todo el santo día de la caña … no hay que pensar en la posibilidad remota de hoy puede que pesques algo. Porque es entonces cuando, aunque el pez haya mordido el anzuelo, o incluso cuando lo estás sacando del agua, si él nota que estás demasiado jubiloso y risueño, esperanzado, con un fuerte golpe de cola se te escurre de las manos temblorosas, y en un plis plas te quedas sin pez y sin gusano.
Y es que todos somos peces y pescadores alguna vez, en momentos intermitentes y no escarmentamos.
Lo mejor, repito, es cuando el gran bribón de barba y camisa de rayas se echa una buena siesta y el cascabel no para de sonar y sonar y allí no hay nadie que vaya a recoger a los postrados, ansiosos por subir al barco del marinero que no quiere pescar… más que cuando entra el hambre, claro está.

LK

Faltas


Faltas mi pequeño Bruno, faltas demasiado...




Escuchando: el ultimo de la fila-cuando el mar te tenga
http://www.youtube.com/watch?v=NFeSF0I-hQg

La virtud resplandece en las desgracias


esperando que pase el vendaval...

pero pasará...pasará...



besos a quien corresponda!
muaks!

{_Defectuoso.psd__}


Una Máscara de Capa sobre la Capa 1 en el documento Luna.psd
(…Ayer hubo eclipse lunar…)


{_______________________Defectuoso.psd________________________}



Un Documento dañado con 15 Capas llenas de escorias, evocaciones, y desconsuelos:
LauraKing.psd
(Yo también estoy escondida. Oscura.)

Demasiadas cosas ensombrecen mi ser.
Las tengo encima, son capas de opacidad al 100% sobre mí.
Soy el fondo blanco sin bloquear.

Guardar Como: Defectuoso. Acto seguido: Localizar y Eliminar.

Quiero hacer un Documento Nuevo.
Tamaño estándar.
Sin capas.
Un trazo limpio y seguro sobre el fondo blanco.
Guardar como: Sosiego.
Guardar una copia de seguridad. Y cerrar programa.

Eso haré. Otro master en Eliminación de archivos, capas y mierda.

LK

Dicen que las endorfinas son la base del amor


…He leído en el periódico sobre un estudio, realizado por científicos, psiquiatras y demás personas diligentes y estudiosas, que manifiesta que las endorfinas son la base del amor. Que se pueden considerar una droga, pues crean adicción. Después enumeraban tan empleada y frescamente las “fases” del Amor:
Primera fase: reconocemos en la pareja actitudes, virtudes y otros elementos clave que responden a la frase "me parece atractivo".
Segunda fase: "momento de las fantasías desbocadas, en el que atribuimos cualidades extraordinarias a nuestra pareja debido al bienestar endorfínico que nos produce su cercanía".
Tercera y cuarta fase: se crea un vínculo emocional y sexual, con una segregación importante de la feniletilamina, que también aparece en el chocolate, de ahí que no sea casual que se considere a este dulce como a un sustitutivo del sexo.

¿Podrán decirse simplezas, podrán estudiarse sandeces y podrán llenar con tanta tinta estúpida periódicos y revistas habiendo tantas bazas primordiales por lo que alarmarse en esta orbe?
Me indigné. Sobre todo porque el titular se acompañaba de un pequeño texto que anunciaba: ESPECIAL San Valentín.
Ahí queda. Y te lo ponen al lado de ese patético estudio profesando su “transgresora“posición.
Primero, el temita tratado es algo bien sabido por todos. Tanto como que el ser humano no era una figurita de barro o una pareja solitaria y aburrida con la que un señor con barba le apeteció distraerse un rato. Es bien cierto que venimos del mono. Y que yo sepa el estudio sobre el alma monesca no existe. (Por cierto, quedan 10 años para que el orangután se extinga… sino eso no da que hablar, que baje el señor de barba y lo vea, porque si lo está viendo desde arriba y sigue siendo omnipotente es que realmente es un hijo de puta de los peores).
Segundo, nuestro querido día de San Valentín, ni que mencionado fuera.
Retomaremos el día al año en el que los maridos llegan a casa y deben mirar de otra manera a su mujer, y sino la miran porque no ya no saben hacerlo sin que los ojos hablen por sí solos, algo le traen.
¿Te follas a tu mujer y piensas en otra pero ese día vais los dos al cine? Eres un buen hombre, joder. Feliz San Valentín.
Harta me tienen de la familia con valores añosos. De los niños malcriados, el monovolumen y las largas semanas sin sexo en los matrimonios de a pié. Pero ahí está ese día, año tras año, en el que la tartita y el angelito de plástico nos recuerdan cuanta falsedad y mal vivir nos hemos creado nosotros mismos. Cuanta vida Kitch…
Menos mal que en el estudio no han puesto la 5ª fase, también conocida por todos:

5ª fase: Cuando el ser apreciado se convierte en una carga y comienza a proliferar la falta de libertad individual, cuando el sexo con esta no segrega ya ni una puta endorfina es cuando la pareja debe separarse. Sin alarmas, ni aprensiones, y así, de nuevo, poder buscar la metadona en otra más acorde a tu persona en ese momento.

Si la hubieran puesto, supongo que el subtitulo hubiera sido: ESPECIAL ENCONTRONAZO DE LAS FAMILIAS. SAN VALENTíN ESTÁ MUERTO.

Y por último el tema tratado. Del amor y el raciocinio. A mi parecer esos dos vocablos jamás deberían ir conformes. Dejémonos de tanto análisis… ¿O la próxima vez que haga el amor en mi último gemido diré: ¡Oh! Dios mío! ¡Eres el mejor profesándome reacciones químicas!?
Creo que el único entresijo desprendido del ser humano es la conmoción de estar enamorada, como un animal, desesperada y exasperadamente…Es lo único que queda de aquella naturaleza de la que venimos y a la que tanto desprecio le confiamos en cada acto de vida.
Desistamos de tanto chocolate y hormona…
Dejemos lo único franco que aun habita en nosotros, en todos nosotros, para disfrutar…o llorar, o reír…sintiendo, no más.
Asiéndonos a él, no caeremos en la inmune sensibilidad que gobierna en cada vida desperdiciada en trabajos burdos, familias funestas y casas ratonera.
Nos amarraremos fuerte a él para no llegar al desencanto que está por llegar, cuando ni siquiera una vida perdida sea motivo de atención nimia, la desertización planetaria no sea más que un daño colateral y el único lenguaje hablado sea el pánico respaldado por nacionalismos y religiones.
Investiguemos y racionalicemos todo lo que viene acaeciendo a nuestro alrededor que tanto cuestionamiento y desasosiego nos causa. Todo lo que hacemos en nombre de la razón y que paradójicamente acaba con vastos resultados solamente nombrables desde el punto de vista de la iniquidad y la subnormalidad profunda.
Sistematicemos científicamente, con estudios serios, actuaciones homicidas, comportamientos dañinos con el medio ambiente y nacionalismos varios. Y dejemos el el amor para los pocos que aún creemos en él como si de un clavo ardiendo se tratase, como único modo de vida posible para no mandarlo todo a la mierda e inmolarse en el próximo congreso en 2008 de las Naciones Unidas dedicado al Año Internacional del Planeta Tierra.

LK

Lore


Casi todos mis recuerdos, también son los tuyos.
Me acuerdo de cosas. De antes. Siempre estás tú. Y sonrío...Me acuerdo de…
La ducha del cuarto pequeño en aquel piso viejo. La que no se usaba. Nos pasábamos horas allí dentro. Era nuestro escondite. Y había una espada. De la boda de los papás. Teníamos miedo y la cogíamos. Allí dentro esperábamos a la mamá.
Le hacíamos tortillas con picante y le arreglábamos la casa. Nos hacíamos las muertas. Con ketchup en la boca.
De cuando vino el papá con los juegos. Con 3. Y sólo le habíamos pedido uno. Y al final, él, se lo pasó.
Y escuchábamos la cinta de Vernel todo el día.
Y visitábamos a la señora Lola que nos daba werter´s original.
Y me acuerdo del campo. Y de los bichos. Y de las primas. De Gaspar, y de Juan, que te gustaba. Jaja
De cuando te di un susto con la sábana del abuelo. Detrás de la casa.
De cuando te llevaba al cole. Siempre ibas detrás. Callada, pensando en tus cosas con el entrecejo puesto y una mochila más grande que tú. (con paraguas y todo acoplado, jaja): ¡Vaaa Lore! Y dabas pasitos más rápidos con la misma cara de concentrada.
De cuando te obligaba a comprarte algo porque así me lo comía yo.
Y cuando vimos creepshow 2 en casa de los yayos. Por la mañana. Y pasámos mucho miedo.
Y de cuando nos compramos el juego de las pelis de terror, juntas. Y a ti te daba igual, pero yo siempre me acordaré de aquella enciclopedia que me hizo ser un poco lo que soy ahora.
Y cuando empecé a salir con mis amigas de noche y tú te quedabas mirándome, aburrida con los papás.
Y cuando dijiste por primera vez “laura”. Porque me llamabas teta. No querías decir mi nombre hasta que lo pronunciaras bien del todo. ¿Ensayabas?
De cuando no sabías decir Kiwi. Y te reías mucho.
De la patita rosana.
Del cuarto de los juguetes.
Del día que el papá aparcó el coche frente a mercadona y vino ese señor guarro y tú no me creías. Jugando con los hipopótamos que salían en los kinder´s y te coleccionabas tenías bastante.
Y de la Sity. Y el idioma inventado. Y el papel de corazón con sus 80 nombres en la nevera. Y le hacías superman. Y el saltamontes. Pobrecita.
De cuando fuimos al tibidabo y tú subías a todo sola.
De cuando me peleé con la hermana de Vero.
Y de que siempre me lo preguntabas todo. Y yo me sentía útil.
De cuando venías en el patio del cole y me decías que alguien se había metido contigo y yo iba y los ponía a todos tiesos.
De cuando nos pegó a la mamá y a mí por verte las tetas. Que pesadas.
De cuando tú sabías más de mates yendo a 5º que yo a 2º de eso.
De la patiño: ¡Buenas noches patiño!
De cuando no acostábamos muy tarde hablando por la noche. Acostadas y a oscuras. Que al final siempre venía la mamá y nos daba miedo, porque parecía una novia de drácula en la penumbra con el pelo y el camisón: ¡a callar perreras!
Y nos encanábamos.
Hasta que venía el papá con los calzoncillos de nadador. Ahí si nos callábamos...
Pero con el cojín en la cara para tapar la risa. ¿De que hablábamos hasta tan tarde?
Del coche del tío Antonio, que olía a ajos. Y siempre te sentabas en el molde de la rueda.
De Héctor y Dani y las tías gordas con mala hostia.
De bola de drac y la muerte de Freezer…un mes entero de enganche.
Y del furó de Marchiran.
Y le hicimos una canción a la mamá con los nombres de todos los de mercadona. Con Ramón el de las olivas. Y base de chimo bayo.
Me acuerdo de muchas cosas. De “casa antonio”. Y de cuando nos hacíamos una casa en el armario. Y de cuando vendimos la ropa de la yaya Angelita a todos los vecinos.
Y de noemí. Me acuerdo de que no te gustaba que te mojaran la cara y yo siempre me tiraba de bomba y tu siempre estabas con los manguitos intentando nadar y te agobiabas.
Y cogías caracoles y te los ponías por todo el cuerpo. Y el papá era fan tuyo. Con pelo de gitano y besándote todo el dia. Y tu harta, te gustaba estar sola.
De que lloraste en mi boda. Y que yo supe cuánto me querías en ese momento. Y me sentí emocionada.
Y de que me has apoyado en la separación. Me encantó el día que te lo conté todo. Creo que nunca se me olvidará. Y que me has aguantado mucho mucho toda la vida.
De que creo que eres de las pocas personas que de verdad me conocen como soy, sin roles. Y de que siempre que me acuerdo de ti me alegro. Porque eres la persona con la que más me rio. Pase el tiempo que pase sin verte.
Un día me dijiste que que ser hermana es como ser amiga pero con la cualidad de no poder olvidar ni dejar de querer si se pasa tiempo sin contacto. Me dijiste que siempre te acuerdas de mí. Y que me querías. Yo también. Y mucho. Loreyibi.
Espero que te guste el diseño. Hoy no es un buen día para mí. Pero después de todo lo que me has dicho, y después de ese mensaje, qué menos podía hacerte... Sino recordar que tengo una hermana tan especial que a veces no se si “querer” es la palabra que mejor define lo que siento por ti.

Gracias Lore.



Te habrá dado la impresión de que no me emocionado mucho al leerlo, que no he reaccionado como esperabas o por lo menos como te hubiese gustado. Pero esque estabas tú delante. Ahora ya son cuatro las veces que lo he leído y lo volvería a hacer si no fuese porque cada vez que lo hago me pongo más triste. La primera vez me he reído, mucho.Las otras tres he llorado. Lloro porque se que todas la cosas buenas que me quedan por vivir, no me van a hacer ni la mitad de feliz de lo que era cuando viviamos juntas.Cambiaría todo lo que me ha pasado desde entonces,las personas que he conocido y las experiencias que he vivido por volver a ser pequeña y tu mi hermana mayor. Y quedarme asi para siempre. Te quiero mucho.



querida sobrina me he quedado sin aliento. Siento que me he perdido tantas cosas cuando he leido tu texto. gracias. un beso de lucas







[SonandoTAKE THAT!!!, jajaja]
http://www.youtube.com/watch?v=JFhkhRZhDas

Insect_people

Hay que ver como a veces pasan cosas en la vida que son metáforas de nuestro propio yo, matearilizadas...

O será que yo le sacó algo a todo...

Hoy viajaba en tren... y llevaba una bolsa de papel con muchas cosas dentro.
He ido recopilando tanto tanto allá donde he ido que al final casi no me cabía.
Pensé que aguantaría.
Es más:
Nunca llegué a pensar q podía romperse.

Eso ha pasado...al bajar del tren...la bolsa se ha roto...y todas mis cosas han salido disparadas por todo el andén...

Nadie se ha parado ha ayudarme.
Tampoco quería ayuda.
Simplemente me ha molestado que lo pisaran todo.
Era como si yo no estuviera allí. Ni mis cosas tampoco.
Sólo me lo han confirmado las risas.

Sin levantar la mirada he ido haciendo una montaña sobre mis brazos. Cosa a cosa. Una torre de Babel. He caminado con pasitos lentitos, para que no se desmoronase de nuevo y la gente me lo pisara otra vez, hasta una tienda de la estación donde he pedido una bolsa.
La chica que atendía me ha mirado como si estuviera loca. Y sí. Lo estoy. Le he hecho cara de ida aposta.
Así tendría algo que contar hoy cenando.

Pues bien.
Es una metáfora clara.
Yo lo veo.
Lo he sentido al recoger cada cosita de ese frío y sucio suelo.

Pongo demasiado en las bolsas. En la gente.
Nunca creo ni pienso que es suficiente.
Más y más.

Y al final la bolsa se rompe.
Y no te lo esperas.

Cómo me han roto el corazón tantas personas a lo largo de mi vida.

Pongo y digo y hago y siento...

Y la bolsa ajena se rompe al final...
No puede soportar el peso.

Se rompe y mis sentimientos se esparcen en la nada.
Y nadie lo ve.
O sí.
¿Pero quién puede ayudarme?
Sólo yo.

Tengo que ponerme en pie de nuevo.
Recoger mis fuerzas y mis ganas de amar
y despacio]

Ponerlo todo de nuevo en orden.

Y buscar una bolsa nueva. Más fuerte cada vez.
Que aguante ese peso, un tiempo al menos.
Y siempre...pase lo que pase...
sonreír por estar loca: shhhhh sólo yo veo esas hormigas...

{____I can't, I'm sorry____}


No puedo. Y no se porqué.
Pero no lo haré.
No me quedaré.
Ya quise hacerlo un día.
Despedirme. 11/22/06

Te dije que nada es para siempre.
Y tu que siempre estarías.

Siempre has estado.
Pero sólo a medias.
Pude con una muerta viviente.
Fría, y distante.
Ahora ya. Será a medias cuartas.
Una viva da más miedo. Está caliente.

Hubo un tiempo en el que podía con todo.
Ahora no es mi mejor momento,
Necesito mi pilar.
Ese al que no puedes evitar,
Y haces que todo el contorno gire
En torno a su lugar.

Mi primer pensamiento al día: tú.
O lo que creo de ti.
Porque ya no se que es real.
Porque lo único que lo es
Es esto que siento.
Lo demás, una contrariedad.

Yo estaré, claro que sí.
Sólo que tendrás que buscarme.
Y no lo harás.
Y yo no me esconderé.
Sólo que harás como que no me ves.

Porque esa es la facilidad.
Será lo mejor.
De todas formas, es demasiado espiritual.
Es un error.
Mea culpa. Me gustan los valientes.


Porque ya. Las palabras sobran.
Porque sólo fuimos palabras.
Tú, granate.
Yo, violeta.
Y un cursor parpadeante manifestando silencios.
Dando tiempo a rectificar.
Palabras digeridas.


Sabrás porque te lo digo:
Que nunca hice las cosas con más ganas
Que cuando sabía que tus ojos las recorrerían.
Y seguirás dándome eso.
Eso te quito.
Solo te pido eso.
Seguirás...
Porque sí llueve,
eternamente.









{...he visto lo que fui, y sé lo que seré. Lo he visto todo; no hay nada más que ver...}




[Sonando:
Bela Bartok - 4º movimiento del cuarteto de cuerdas nº 4 en do mayor
http://www.youtube.com/watch?v=ZL-bLMnRkoc ]

Fuegos Fatuos


* * * * * * * * * * * * * * * *

¿Como puede suceder
tan poco en la vida que recordar
y tanto que sentir en un relámpago fugaz?
Hacía un momento me decía:
“¡cambia!...abandona esta vida”
y en otro estaba en tus ojos
tratando de aferrarla de nuevo,
[impávida]
Tanto hablar de magia en ti es reiterado,
Apareces y desapareces
como el conejo en la chistera del mago
[de segunda]
Pero apareciste, así, en mi cama.
Dormitando.
Casi creí en los dioses. Patraña.
¿Cómo llegaste?
Debieron ser ellos. Tendiéndome la trampa.
¿Cómo te giraste hacía mí?
¿Con que encanto me descubriste?
Así, sonriendo. Y no pude echarte.
Con los brazos bajo tu cabeza,
[Te pusiste]
A pecho descubierto,
Y te amé. Y te temí. Y te adoré.
Miles de veces.
Hasta que sincera me postré
[porque]
¿Cómo me encontrabas en cada beso,
Y me inventabas en cada cosquilleo?
¿Cómo de inmensa me sentí a tu lado,
mujer, animal, mortal e inmortal, cuerda...
[Perturbada]
Creí ver que el mundo no estaba tan mal,
Entre tanto yo siguiera tumbada
Y tu paralizado adorando mis defectos.
Te miraba y me mirabas
Y las palabras surtían efecto...
Hablaba y hablabas
[de cosas extrañas]
“¿Sabias que las medusas hembra cuando paren
dejan una larva en el fondo del mar
[y allí yace]
se alimenta, crece y produce otras larvas de manera asexual,
dividiéndose en rodajas
que finalmente
en medusas se convierten?
De manera que con un solo embrión lo tienen...
Poco esfuerzo para un gran resultado”...
Vaga analogía del esfuerzo que tuviste que hacer
Para que nunca más desistiera en desearte como objeto preciado...
Medusas...Y Magos...
Cualquiera a patadas te hubiera echado
Pero yo pataleé para que no te fueras,
Pero lo hiciste...
¿Dónde estuviste?
Quien lo supiera...
Y de nuevo con magia volviste...
Y te fuiste...
[se llama evasión]
Porque el conejo siempre vuelve a la chistera
Y el mago espera la siguiente función
Ansioso como yo, que te tuviera
Para volver a sacarte y no anduvieras,
Como las medusas,
escatimando en esfuerzos que frutos te dieran.


* * * * * * * * * * * * * * * *

El Fantasma de mi Navidad


Se que es pronto para las postales navideñas, pero la tele,
los centros comerciales y los balcones de las casas me dicen que ya es Navidad!
No quiero citar, sin pedir perdón antes, al gran Dickens...
Pero es un momento especial...
Pobre Charles!
Yo estoy triste...
Y el mundo tan feliz...

Dickens escribió sobre el Espiritu de las Navidades Pasadas...Presentes...y Futuras...
Yo encantada sería el viejo Scrooge por una noche,
Y que el primer espectro entrara por mi ventana hoy mísmo y me llevara a mi infancia, cuando la risa era mi único lenguaje, alterado simplemente por berrinches fácilmente apaciguables. Cuando no había responsabilidades y deberes absurdos, ni amores dolorosos, ni ansias y anhelos imposibles. Cuando todo era tan fácil como tener un escaleXtric y poder ver a mi prima Ursula, a la que tanto he querido.
Volvería a cuando mi madre me arropaba entre las mantas y yo le pedía que no se fuera...nunca. Que no podría vivir sin ella. Y ella esperaba a que me durmiera. Siempre.
Y me levantaría pronto y llegaría descalza con pasitos cortos a la cama de mis padres y dormiría otro poco allí, entre los dos, abrazadita, y después mi padre me llevaría a practicar con la bici nueva por los jardines de Continente y puede que después me llevara al mercado de animales y así vería los pollitos. Y en aquel momento mi padre me vería feliz. Y yo se lo trasmitiría. Y le diría: me quiero casar contigo papá...Y el se reiría en carcajadas limpias.
Entonces casi sería Navidad y me pasaría dos días buscando los regalos por toda la casa. Y mi madre me pillaría siempre y me tiraría su zapatilla voladora.
La víspera no podría dormir de la emoción, escuchando a mis padres susurrando en el salón, dejando los regalos. Haciendo más ruido que nunca.
Y al día siguiente me enteraría que habían estado todo el tiempo en el sitio más obvio y me moriría de rabia.
Después el espíritu de las Navidades Pasadas me mostraría el momento en que mis abuelos preparaban durante todo el día de nochebuena el cordero, y llegaríamos todos gritando como locos, los pequeños y los mayores, todos cantando, y yo entraría radiante de felicidad y la casa estaría calentita y olería a comida por todos los rincones. Y me embriagaría la satisfacción de lo conocido y lo tradicional, de esa noche tan especial. Y las niñas (nosotras) seríamos las protagonistas. Y cantaríamos canciones católicas siendo una familia atea del primero al último, pero riéndonos mucho, porque vociferábamos muchísimo mas que los de arriba. Con zambombas y todo. Más y más ruido. Y habría disfraces. Y locuras de mi abuela. ¡Cuidado! ¡Que se ahoga! ¡Deja el boquerón abuela!. Y mi tía improvisaría teatros espontáneos. Y todos con ella.
Y más y más risa. Y más y más calorcito. Y el rey en la tele. Y mi abuelo la apagaría..
Y todo eso lo vería desde los ojos de una niña. Libre. Con ganas de vivir, de crecer y de sentir.
Todo recuerdos buenos. Los malos. Se disimulan. Y no se cuentan en Navidad.
Pero entonces vendría el espíritu de las Navidades presentes y me mostraría una familia mucho más triste, unos abuelos mucho más viejos, la falta de miembros, y la llegada de nuevos. Menos risas y más quejas. Y los niños son otros. Son ellos los protagonistas esta vez. Pero yo no lo noto igual. Ellos son menos de lo que lo fuimos nosotras.
Y ya no hay cordero. Hay lubina. Y el rey sale en la tele, más viejo más chocho, pero mi abuelo ni siquiera la apaga. Se le deja hablar, y se le ignora.
Y las miradas están más perdidas. Y no hay competición de gritos en la vecindad. Ni siquiera Villancicos. Como mucho, un disco especial de OT navideño. Con ese deje moderno que tiene todo lo pagano. De fondo.
Y la noche acaba antes. Todo el mundo está más cansado.
Y las niñas han crecido y son un reflejo demasiado intenso de todo lo perdido.
Y mi abuela no se atraganta, porque no se ríe.
Y mi abuelo no baila hasta hacer que nos meémos encima porque le duelen los huesos, y mi madre no está.
Y mi padre está triste.
Y no hay regalos, hay dinero.
Y te sientes mal al aceptarlo.
Pero está Ursula, sí. Pero triste también. Ahora es profesora. Y sí, ella quiere seguir en el cole, pero detrás del pupitre. Como yo.
Esa noche siempre estamos mas tristes. Porque queremos demasiado que todo vuelva a ser como antes.
Y mi tía ya no hace locuras ni teatro. Ahora es mamá.
Todo es diferente. Es el presente. Y todo va bien.
Tampoco se queja uno tanto. Se disimula. Y no se habla de eso en Navidad.

Y es entonces cuando llega el espíritu de las Navidades Futuras...y...
pensándolo bien...lo siento por Dickens, pero no dejaría entrar a mi cuarto al espíritu de las Navidades Futuras. Posiblemente, le daría con el canto de la ventana en los dientes.
Dándole mi toque gore.
Porque no hace falta que nadie me muestre el futuro.

Porque nuestros futuros...los sabemos todos sin necesidad de dotes videnciales.

¿Feliz (bueno, sí, con disimulo) Navidad?
ELVIS!!!:http://www.youtube.com/watch?v=tkGBXOwy_Qo&

Inventando el amor con Carmen MSelma


Te digo que duele.
Pero a ti te duele más. Es más reciente. Y ahí sigue, sin parar de hurgar en la yaga.
Judas actualizado, usa los sms.

No se que decirte. ¿quién me cura a mí?
Te digo: inventemos uno.
Que no pueda existir.
Uno precioso.
Uno al que realmente podamos amar.
Y compararlo con los que nos hicieron esto.
No serán pues tan especiales si no se parecen al inventado.
Me dices sí sí.
Quiero comparar.
Ver la verdad.

Separadas por ese umbral.
Empezamos.

Te digo que mi anhelado nunca diría “Volvamos a la realidad”, desnudo, besándome en el cuello.
Te sigo diciendo que mi adorado no me diría soltándome la mano, “Hoy debo portarme bien”...haciéndome saltar lágrimas de ira.
Te cuento que mi codiciado ser nunca tendría miedo al mañana, actuaría libre en cada momento sin temor a represalias. Mías o de otros.
Te continúo explicando que ese ser tendría una mirada ambiciosa, codiciosa y ávida de mí. Nunca podría traspasarme ni evadirme. Así me vería reflejada en ella.
Te muestro al ser que ama la vida por encima de todo pero no teme a la muerte. Es valiente como nadie.
Te expongo así al ser que con una caricia me diría toda una vida de palabras.
Y nunca me cuestionaría.
Nunca trastocaría mi arte, sino que lo engrandaría de tal manera que me embriagaría y los dos se convertirían en inherentes.
Y nunca lo turbaría con mis antojos y sueños. Por extraños que parecieran.
Me admiraría tanto como yo a él. De una manera inmensa y sencilla. Recíprocamente.
Consideraría, con su inmensa inteligencia, que nadie pertenece a nadie. Y lo haría libre de valores impuestos. Con el amor en bandera.
Un consejo suyo sería la Verdad que necesito.
Un beso suyo me mostraría el agua de todos los mares llenando un vaso.
Un abrazo suyo sería el mundo hecho pañuelo.
Cada día intentaría conocerme, porque cada día metamorfoseamos. Me estudiaría como si de una especialidad se tratase.
Le gustaría reír por encima de todas las cosas.
Le gustaría inventar cosas imposibles y creérselas.
Estar en casa calentito o salir y no volver en días.

Te revelo que mi ansiado no preguntaría para obtener respuestas esperadas.
Y te descubro que mi suspirado no cree en el amor eterno ni inventado.
Sólo se mantiene a mi lado mientras me desee cada mañana en su cama, y duerma deseándome como si nunca me hubiera tenido.
En cuanto no sienta enamoramiento, mi querido ser me abandonará, plácidamente y sin culpa, pues el amor no es controlable. Sabiendo esto mi ser es consciente de la inconsciencia de éste y por tanto amará verdaderamente y sin metas.

Para que no pueda ser real. Para que no pueda existir alguien así...
Te invento que mi apreciado ser tendrá el color verde de la esmeralda.
Y sabrá cocinar langosta.
Sabrá idiomas desconocidos para mí y así me los susurrará al oído.
Sabrá escribir al revés.
Y adivinará pasados, presentes y futuros. Sin don ninguno.


Mi anhelado ser es una literaria veleidad.

Como todos los que hemos querido Carmencita.
Compara.
Y VERÁS.


TQ+++++

Dolor, ansiedad, principio de liberación


...¿Sabéis?

Hoy como todos los días, análogos, he despertado de un buen sueño y al abrir los ojos, en esa milésima de segundo que separa la duermevela de la consciencia, he notado un dolor punzante en el cerebro que ha ido extendiéndose por las ramificaciones de sus nervios, y he percibido como cada uno despertaba, aquejado por el cansancio de la extenuación que produce la vuelta en sí dolorida. De el dolor sobre el dolor dormido. Como una reanimación postoperatoria donde la anestesia desaparece de un segundo a otro.

Entonces he parpadeado un par de veces, he intentado no pensar en ello, como todos los días, días sinónimos, de mal escritor, días eternos sin ni siquiera noche que los distinga:

Laura no. Otra vez no. ¿Hace un buen día? Venga, mira. No. Vuelve a llover. ¿Tendiste la ropa?. Sí. Pues corre. Mierda...

Mientras, el dolor me baja desde el cerebro, ahora colapsado, por la medula espinal y circula a gran velocidad por ella hasta cruzarme de lado a lado a la altura del corazón, me apresa el pecho y es ahí donde se instala, y permanece el resto del día, perpetuamente, hasta que por la noche, el agotamiento es más fuerte que yo y caigo rendida entre mis sábanas y es sólo entonces cuando deja de estar, es decir, dejo de estar yo y él conmigo...
Oh! Pero no os preocupéis!... no es un dolor físico, no estoy enferma, ni padezco ningún tipo de epilepsia, ni siquiera un doctor pudiera observar con extraños aparatos de doctor por dónde circula mi dolor...
Le llamo dolor porque el ser humano inventa palabras que no necesitamos y elude y olvida los sentimientos que merecen un nombre.

Ansiedad le llaman.
Yo no creo que sea eso.

Deberían ponerle un calificativo. Y todos deberíamos saber llamarle por él. Hablaríamos de él en las tertulias del café. En la fila de atrás en clase. En la parada del autobús.
Porque no creo que ese dolor lo sienta yo sola.
Porque es un dolor inherente al ser humano.
Es la negación de la responsabilidad autoimpuesta, es la humillación del trabajo, es el desamor, o el amor que nace, son las ganas de vivir y las ganas de morir. Es la sensación de prisión, y la sensación de inmensidad... Es un colapso de nuestra razón, con tantos unos y ceros que está apunto de inventarse e instaurarse un virus y borrarse entero a sí mismo.
Es sólo la sensación de conciencia la que nos causa dolor.
Porque lo difícil en este mundo es permanecer cuerdo tras vivir lo vivido.
Y la negación a caer en esa causa produce agujetas en la mente.
Cansa vivir. Con sus pocas alegrías y sus tantas metas.
Cansa la necesidad absurda de querer enamorarse, y después amar, y después no ser amada, o sí, y después dejar de amar.
Cansa tener tanto dato alterable y modificable en nuestra cabeza...
Este mundo lo instauramos para otro tipo de cerebro.
Uno con menos capacidad de memoria.

Una ranura para los datos de el oficio de cada uno.
Una ranura para elegir y mantener a la persona con la que compartir recibos bancarios.
Una ranura para las acciones básicas, comer (implica conocimientos de cocina básica), lavarse, dormir, estar con la familia y celebrar la navidad.

Con tres estaría bien. Sí.

Y no con la maraña de sensaciones y pensamientos que cada día nos atacan deliberadamente y nos hacen necesitar beber alcohol hasta la madrugada en cuanto tenemos tiempo, o crearnos un fotolog para sentir que alguien nos escucha (¿y entiende?) o salir a correr dos horas por el parque todos los días.
Es demasiado potente, grandioso y extraordinario esto que se despierta cada mañana para la pequeñez del mundo que nos espera, el que sabemos que no está organizado para ello, que decidimos guardarlo, no ponerle nombre y eludirlo.
Pero está ahí. Todos los días.
Y no se llama ansiedad.


Yo le llamo: principio de liberación.

7 cosas que hacer antes de morir y otras tantas...


7 cosas que te gustaría hacer antes de morir

1. Hacer mi testamento.
2. Regalarle un viaje a México a mi madre.
3. Dejar de fumar (aunque moriré por eso)
4. Enamorarme de verdad. Como una loca.
5. Leer todos los libros del mundo.
6. Dirigir una película profesional.
7. Aprender a tocar el violín.

7 cosas que más digo

1. Pansido.
2. Vayaaa...
3. Bruno! (mi perro).
4. ¿Me cambio el color de pelo?.
5. El hombre es el cáncer de este planeta. Tiene metástasis.
6. Tengo hambre.
7. Odio el msn.

7 cosas que mejor hago

1. Mirar.
2. Aparecer cuando un amigo está mal. Y hacerle risa.
3. Pasar de niña buena a mujer pantera.
4. Elegir zapatos.
5. Decir verdades.
6. Decorar con dos colores. Granate y beige.
7. Aprender.

7 cosas que no se hacer

1. Dejarme el pelo de peluquería.
2. Dejar las manos quietas.
3. Cuidar a alguien.
4. Disimular.
5. Dejar de pensar mucho.
6. Salir de fiesta y llegar pronto a casa.
7. Ir despacio (en todo).

7 cosas que me encantan

1. Pintarme los labios rojos y sentirme sexy.
2. Cuestionar este mundo con mi padre.
3. Un lienzo en blanco y tener toda una tarde.
4. Quedarme durmiendo con el libro en la cara.
5. El cine de terror de la Hammer, una manta y golosinas.
6.Ser consciente de la inmensidad de la galaxia.
7.Los genios.

7 cosas que detesto

1. Todo lo detestable por obviedad: los fachas, el imperialismo americano, el consumismo, el capitalismo, las guerras y la extinción de especies.
2. Que alguien no diga lo que piensa en el momento y tenga que hablar yo por esa persona.
3. Que la gente vea las cosas difíciles y se atranque.
4. La insensibilidad.
5. Que digan que Stephen King es un escritor de pacotilla.
6. Luchar cada día para hacerme la dura.
7. La utilidad de las terrazas comunitarias.

Y añado a lo de Nizu:

Las 7 gilipolleces más grandes de nuestra generación.

1. Ir a la discoteca con el iPod.
2. Poner nombres tontos a todo: sms, politono y movil 3G .O en inglés que da más rabia: Bluetooth, Wireless, MP3, Blog...
3.Operarse cualquier parte del cuerpo por estética marcada.
4.De repente hay que comer sano.
5.Ir vestidos como nuestros padres pero de Berskha o Pull&Bear y habernos burlado de ellos en fotos.
6.No pensar seriamente en el calentamiento global del planeta.
7. Quejarnos solo con eslóganes en camisetas y creer que la gente que lo hace en serio es hippy , de greenpeace, republicana o fuma porros.
_Apéndice: la zona azul
_Apéndice 2: La cultura de la prensa rosa.

7 sensaciones buenas

1.Un abrigo calentito y caminar cerca de alguien cuando hace frío.
2. Despertar entre besos y risas.
3. Ir al trabajo con muchas ganas y contagiarlas.
4. Que llueva afuera y que no te importe que nunca dejase de hacerlo.
5. Tener resaca, buenos recuerdos de la borrachera y que tu madre te haga arroz de cocido mientras suena la música del telediario.
6. Oler algo suyo y revivirle.
7. Ducharte cuando te sientes muy sucia escuchando “Stop in the name of love" a todo volumen.

7 Situaciones horribles

1.Estar con alguien que te gusta en su casa y meterte en el wc sabiendo que se va a oír, hagas lo que hagas él te va a oír.
2.Quedar con un conocido y decidir comer rápido en un chino. Nunca hay nadie y cuando la china dice ¿para dos? Siempre te da la risa nerviosa en plan...eeh no somos pareja ni nada eh china? Q lo has pensao...
Te pones a comer en el silencio más incómodo y los cubiertos suenan en los platos como la orquesta sinfónica. El tallarín se queda medio colgando en la boca y salpica el mantel blanco. Además siempre ponen a Kenny G en el momento más romántico de su carrera. Ya no sabes de que hablar, como ponerte y te sienta mal el café.
3.Decirle a los amigos..un chiste un chiste...y que te de la risa mientras todos sonríen y después contar el chiste y y que nadie se ría. Nadie.
4.Estar borracha o drogada o alterada y decir algo en voz alta y pensar que no deberías haberlo dicho y después decir que sientes haberlo dicho y después arrepentirte de haber dicho eso último y volver a disculparte hasta acabar justificándote diciendo que estas o borracha o drogada o alterada cuando a nadie le importaba ninguno de tus comentarios.
5.Que tu perro cague en la acera de tu casa. Recoges la mierda con tu bolsita. Entonces sigues caminando tiras la bolsita a la basura y te cruzas a “La vecina que odia los perros”, y tu la miras pensando eeeh soy joven pero responsable...y entonces tu perro está cagando otra vez y YA NO TIENES BOLSITA.
Y aguantas que pase la vecina y que no se gire pero ella lo hace y tu no tienes mas remedio que seguir caminando, morirte de rabia y reprimir las ganas de matar a tu perro dándole con él a la vecina en la cabeza.
6.Cobras. Estas muy contenta y decides comprar mucho en Mercadona. Pero mucho mucho. Cosas q nunca compras. Y cuando vas a pagar la tarjeta no funciona. Y no llevas dinero en efectivo.
7. Quedarte dormida en el tren y despertarte con tu propio ronquido.
LK